Si te hablan del año 2007 pensarás que fue hace 6 años y que tampoco hace tanto tiempo de esto. Pero si te decimos que fue el año en el que apareció el iPhone, te puede sonar a más antiguo por la sucesión rápida en el tiempo que han ido habiendo de modelos de este dispositivo a lo largo de estos años.
Este mundillo de la apps y las smartphones están acelerando todavía más los períodos de renovación de terminales. Si echamos un poco de memoria recordaremos que nuestros equipos de sobremesa tenía una duración media de entre 3 y 5 años. Eso no quería decir que no durara más de 5 años, seguramente nuestro equipo seguirá funcionando pero poder instalar ciertos programas ya no podríamos ya que a lo mejor nuestro sistema operativo no lo soporta, o no tenemos tarjeta gráfica adecuada, etc.
Pues este “período” se está acortando a los 2-3 años con los smartphones en los mismos términos comentados en el anterior párrafo. Y este dato habrá hecho reflexionar a Apple y decidir que ya no dará más soporte a la primera versión de iPhone que tanto revolucionó el mercado. Esto pasará a partir del 11 de junio.
Si bien que existe un mercado para la cuestión de las antigüedades (objetos seguramente con decenios de antigüedad), también lo hay para artículos que no hace mucho eran cotidianos y que después de una fase de desprendimiento de ellos, viene una fase de amor hacia ellos y lo que significaron. Es lo que le llaman “culto a lo vintage”. Y lo que es sorprendete es utilizar este adjetivo sajón para algo de hace 6 años.
El tiempo vuela y tiene que llegar un momento en que se frene esta constante evolución porque si no al final llegarán los dispositivos de usar y tirar. Otro debate sería el de la obsolescencia programada, pero eso ya es un tema que tocaremos otro día, para más información haz clic aquí.
Primeramente os presentamos la videconferencia de mayo de los cursos de Videojuegos que impartirá el profesor Daniel Gómez.
Pariente del crowdfunding podemos encontrar iniciativas que requieren también del apoyo de usuarios/consumidores de cara a la salida de un producto y que a estos se les premie de alguna forma. De los casos más conocidos son ciertos artistas/grupos musicales que invierten en un disco y que lo ponen a la venta en diferentes packs de precio creciente. Entre esos añadidos que hacen subir el precio suelen estar la inclusión de una camiseta firmada, pósters, entradas para conciertos, ediciones especiales e incluso instrumentos firmados.
En la videoconferencia de este mes de Diseño Gráfico, que impartirá la profesora Esther Navalón, el tema a tratar será “InDesign. Control de tamaño y páginas“.
Ahora mismo está muy de moda la cuestión de correr por la calle por salud y apuntarse a diferentes carreras populares, sean de 2,5,10 kilómetros, e incluso los más preparados a medias maratones o la maratón propiamente dicha. ¿Por qué no trasladar esta idea de esfuerzo concentrado en minutos a tareas tecnológicas?
Si echáis la vista atrás -o mejor, la memoria al pasado-, recordaréis que hubo un tiempo en que se pusieron de moda unos aparatitos pequeños que provenían del Japón -donde causaron un gran furor- llamados tamagotchi que, básicamente, consistían en tener una mascota virtual a la cual tenías que alimentar, limpiar, pasear, jugar, etc. Ya sabemos que los nipones son bastante curiosos y fans de algunas cosas que en Occidente no triunfan tanto.